miércoles, 17 de octubre de 2012

EL ESPIRITU SANTO. lección 6


1.     El Espíritu es el poder de Dios.  El Espíritu no es una persona  distinta del Padre y del hijo porque es el poder de Dios. El Espíritu Santo es el poder impersonal de Dios. Cada obra que Dios hace es ejecutada por medio de su poder o Espíritu.
La palabra espíritu es traducida de las palabras hebreas ruach y neshamah y de la palabra griega pneuma. Pneuma es, en las escrituras griegas, lo que ruach es en hebreo. Espíritu significa aire, aliento, viento, poder, ánimo y la manifestación del poder de una persona.
El Espíritu Santo es el poder de Dios. Los términos poder y espíritu pueden ser usados indistintamente. Dios ejecuta sus maravillosas obras por medio de su poder. Por medio de su Espíritu, Dios creó el universo (Job 26:13) y dió vida a la humanidad (Job 33:4). Por medio de su Espíritu, Dios dio fuerzas a Samsón (Jueces 14:6; 15:14) sabiduría a Salomón e inspiración a los escritores sagrados (2aPed. 1:21). El Espíritu de Dios dió vida a Jesús (Luc.1:35; Mat.1:20) y le permitió hacer milagros (Mat 12:28; Juan 3:34). Por medio de su poder, Dios levantó a Jesús de la muerte a la inmortalidad. (Rom.2:4; Ef 1:19,20). Estas obras divinas fueron diferentes en propósito, pero el Espíritu único de Dios fue el invariable  medio por el cual fueron realizadas esas obras.
2.      La palabra "Espíritu" es neutra. El Espíritu no es una persona porque la palabra griega pneuma, es traducida espíritu, es del género neutro. Los artículos y pronombres que se refieren a espíritu también son neutros.
3.     Símbolos Impersonales. El poder impersonal de Dios, el Espíritu Santo, es designado en la biblia por símbolos impersonales. Algunos de ellos son viento (Juan 3:8; Hech 2:2), fuego (Mat.3:11), agua Juan 7:37-39); aceite (Sal.45:7; Isa.61:1), sello (Efe.1:13), paloma (Mat.3:16), lámpara (Apoc. 4:5) y aliento.
4.     Características impersonales. Las características impersonales del Espíritu lo revelan como el poder de Dios y no como una persona. El Espíritu es mencionado como derramado (Isa. 32:15; 44:3; Joel.2:28; Hech.2:17; 10:45; Tito 3:5,6), como trasmitido por un soplo (Juan 20:22); y llenando a la gente Hech.2:2; Ef. 5:18). Jesús fue ungido con este poder. Hech.10:38). Los hombres fueron bautizados en el Espíritu (Mat.3:11; Hech.1:5; 1a Cor. 12:13) y lo bebieron (1a.Cor.12:13). Es comparado al viento (Juan 3:8). El Espíritu Santo es impersonal.
5.     No tiene nombre personal. Que el Espíritu es impersonal, lo demuestra el hecho de que no tiene nombre de persona. Dios es una persona; su nombre es Jehová. nuestro salvador es una persona; su nombre es Jesús. El Espíritu no es una persona; no tiene nombre personal. Si el Espíritu fuera una persona, ¿Por qué no tiene nombre personal? la palabra "nombre" en Mateo 28:19, no se refiere a nombre de persona. La palabra "nombre" en este versículo significa autoridad o como representante de algo. El Espíritu Santo no es una persona.
6.     Nunca se ha dirigido al Espíritu en oración. "El Espíritu Santo no es una persona porque un toda la biblia no hay una oración, o canto, exclamación dirigida al Espíritu; no hay un precepto en toda la biblia autorizando tal canto u oración.
Otro factor importante que es digno de ver es que en ningún lugar de la biblia se nos enseña a amar, honrar y adorar al Espíritu santo, u orar al espíritu para que nos ayude. ¿Por qué no, si es una persona como el Padre y como su hijo?
El Espíritu no es mencionado en los himnos de adoración de apocalipsis. (apoc.5:13; 7:10).Si el Espíritu es una tercera persona de una trinidad, ¿por qué omitieron referirse a él).
7. No está incluidas en las salutaciones apostólicas. El poder de Dios, el Espíritu, generalmente no se menciona junto con Dios y Jesús en los saludos de las cartas del nuevo testamento.
El Espíritu no se menciona en ninguna de las salutaciones de las epístolas de Pablo. (Rom. 1:7; 1a Cor.1:3; 2a.Cor. 1:2; Gal. 1:3; Ef. 1:2; Fil.1:2; Col.1:2; 1a. Tes.1:1; 2a.Tes.1:2; 1a.Tim.1:2; 2a.Tim.1:2; Tito. 1:4; Filemón 3). Dios y Jesús son mencionados juntos repetidamente pero el Espíritu es mencionado muy pocas veces con ellos.
Obsérvese también las primeras palabras de las cartas escritas por otros apóstoles. (Sant.1:1; 2a Ped.1:2; 1a Juan 1:3; 2a. Juan 3; Judas 1). En todas es mencionados  Dios y Jesús pero no el Espíritu. El Espíritu es mencionado en 1a. Pedro 1:2 pero no como una persona.
8.     No es mencionado  como entronado o reinando. La biblia describe a Dios el Padre sentado sobre su trono y a Jesús sentado  o de pie a su diestra. El Padre y el hijo están asociados juntos en juicio y redención.  No hace mención del Espíritu como persona o como uno que esté sentado sobre un trono.
9.     No se relaciona con el ¨Padre como una persona con otra. La relación del Espíritu con el Padre no es como de una persona con otra persona. La relación del Espíritu con el Padre es como la de un poder con una persona. El Espíritu es el poder de Dios. El poder de Dios o sea el Espíritu es un atributo lo mismo que la sabiduría y el amor de Dios. El Padre y el hijo son personas pero el Espíritu no es una persona.
El Padre dice "tú" al hijo y el hijo dice "tú" al Padre, pero ninguno de los dos dice nunca "tú" al Espíritu. El Padre ama al hijo y el hijo ama al Padre pero ninguno de los dos es mencionado como amando al Espíritu.
El Espíritu nunca es denominado "el tercero" o "la tercera persona" de ningún modo. Más aún, el Padre nunca es nombrado "la primera persona" y el hijo nunca es nombrado "la segunda persona".
10.   Objeciones que han sido consideradas. Los partidarios de la trinidad dicen, con base en Hechos 5:3,4, y 2a.Cor.3:17, que el Espíritu es Dios. Ellos insisten en que, puesto que el Espíritu está directamente identificado con Dios, el Espíritu debe ser Dios y una persona separada. Nada hay en estos versículos que garantice tal pretensión. Simplemente porque la biblia dice "Dios es amor" (1a Juan 4:8,16) no estamos autorizados para decir que amor es una personalidad separada, distinta del Padre y un miembro de una trinidad.
El Espíritu es el poder de Dios. La obra del Espíritu es la obra de Dios y de su hijo. Cuando una persona está llena del Espíritu, está llena con el poder invisible de Dios y de Cristo. El fruto del Espíritu es el resultado de la obra de Cristo en la vida del creyente por medio de su poder.
Cuando la Biblia describe al Espíritu como hablando (Apoc.1:7), se refiere a la obra de Dios hablando por medio de su poder. Cuando el Espíritu se es descrito como intercediendo (Rom.8:26,27), se refiere a la intercesión que Cristo, nuestro gran sacerdote, hace por nosotros por medio de su poder. (Rom.8:34; Heb.7:25).  Solamente Jesús    es nuestro intercesor; Él es nuestro único mediador.
Cuando Ananías mintió al Espíritu Santo, é mintió a Dios quien obró mediante ese santo poder. Cuando los hombres "contristan o afligen" (Ef.4:30) al Espíritu Santo, ellos afligen a Dios mismo quien obra a través de Su Santo Espíritu.
El Espíritu es descrito como eterno y santo porque Dios es eterno y santo. Cuando el Espíritu , el poder de Dios, es descrito como teniendo ciertas características y ejecutando ciertas obras, la referencia es hecha al único Dios eterno quien tiene esas características y ejecuta esas obras.
11.   El pronombre Masculino en griego no es prueba de personalidad. Nuestro señor prometió a sus discípulos que después que el ascendiera al cielo, les enviaría el poder de Dios, el Espíritu Santo. Por medio de este poder, Jesús podría continuar su trabajo con y entre sus discípulos.
Este poder fue llamado el consolador, Paracleto, Intercesor y Auxiliador, porque Jesús intentó trabajar mediante ese poder en favor de los creyentes. Jesús es el único que podría ser el paracleto o abogado por Sí mismo. (1a.Juan 2:1). Él es el único que prometió estar con ellos siempre (Mat.28:20). Y ser el origen de su auxilio y consuelo. Jesús dijo, "No os dejaré huérfanos, vendré a vosotros"(Juan 14:18). La obra del Espíritu Santo como consolador, abogado y auxiliador, nunca fue otra que la obra de Cristo mismo como consolador, abogado y auxiliador, por medio de ese divino poder.
La palabra griega para consolador, paracletos, tiene género masculino. (Juan 14:16, 17,26; 16:7, 8,13-15). Entonces, los traductores usaron el pronombre masculino al referirse al poder de Dios en esta porción de Juan aunque el poder mismo era neutro e impersonal. El poder impersonal de Dios está indicado con una palabra masculina, “consolador", porque era usado por una persona, Jesucristo. Jesús es una persona, pero el poder, el Espíritu Santo, mediante el cual El obró como el consolador, fue impersonal. El uso de los pronombres masculinos, en los versículos citados, no es indicación de personalidad.
La palabra espíritu en griego es un sustantivo neutro y siempre es representado por pronombres neutros en este idioma .Consolador, en griego, es sustantivo masculino.. Esto no prueba que se refiera a una personalidad; porque el uso de pronombres masculinos, en griego, no es prueba de personalidad. El griego, como el español, usa pronombres masculinos y femeninos con relación a cosas y cualidades igual que a las personas.
La palabra sabiduría, en proverbios es personificada y se refiere como a ella. Esto, no obstante, no indica que sabiduría es una mujer o persona. No significa que ella es parte de un trino Dios. El hecho de que el consolador es llamado él y le, no indica que es una personalidad. (Juan 14:17,26).
La biblia enseña correctamente que hay un solo Dios, el Padre, quien es uno en esencia y persona. Hay solamente una persona quien es Dios. Enseña que Jesús no es Dios sino el Hijo de Dios. Él es divino pero no es Dios. Jesús es la persona más altamente ensalzada en el universo cerca de Dios. Cristo estará eternamente sujeto al Padre, el único Dios supremo. El Espíritu Santo es el impersonal poder de Dios mediante el cual El ejecuta sus obras.